La basura tecnológica es cada vez un problema mayor en todo el mundo y Uruguay
no escapa a esta realidad. Por más que se trata de un país pequeño, el volumen de deshechos de equipos electrónicos es un tema que ha comenzado a preocupar a las autoridades de este país. El senador Alberto Cid presentó un proyecto de ley en la primera sesión de la Comisión de Medio Ambiente de la Cámara Alta, en los primeros días de septiembre. La iniciativa busca subsanar un problema para el que, de momento, Uruguay no tiene respuesta: ¿qué hacer con los artefactos eléctricos o electrónicos que ya no se usan? Entre los productos electrónicos de gran consumo están las computadoras y los teléfonos celulares. El ingeniero Juan Grompone estimó en 2007 que había 600.000 computadoras en el país, de las que 100.000 se tiran cada año por obsoletas. En Uruguay este año sólo la compañía estatal Ancel anunció haber llegado al millón de celulares, sin contar a las competidoras privadas que tienen el resto del mercado. Según los últimos datos relevados por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) para Uruguay en Cifras, en 2006 había un total de 2.330.011 celulares.
Según el proyecto, personas o empresas autorizadas por el Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente (Mvotma) podrán recuperar este tipo de material. Pero además la normativa propuesta propone responsabilizar a las empresas fabricantes o vendedoras de electrodomésticos por recibir aquellos artefactos que ya no se usen, siempre y cuando hayan sido comprados en la misma firma. El proyecto propone sancionar con multas de entre 1.000 y 5.000 Unidades Reajustables (UR) para quienes incumplan.
La normativa toma como modelo la de la Unión Europea. Fijará un plazo de 12 meses para que se implemente el sistema. Entre otros puntos exigirá a las empresas el rotulado de sus productos, advirtiendo que los mismos no contienen material tóxico. El sistema también deberá establecer sitios para la disposición final de la “chatarra tecnológica”.
Fuente: Diario El País

